domingo, 6 de enero de 2013
De vuelta a lo conocido del dolor
Ya no quería escribir, porque cuando te perdí se desvaneció todo lo que creí. Mis palabras necias merodeando en mi cabeza, diciéndome que era mentira, que regresarías, pero nunca pasó y me quedé esperando, noche tras noche, hasta que la luna se hacia sol, hasta que mis ojos se cerraban de tanto llorar.
El impulso se fue volviendo melancolía, la tristeza en rabia, y el furor de quererte en miedo. Estaba sola, sin salida, queriendo gritar y tener que aguantarme frente a los demás porque llegabas a mi pensamiento de la nada, como la luz que arropa la noche y te ciega, silente, fugaz...
En la amargura, me susurran tus palabras y el dolor era insoportable. No se en que me momento todo se convirtió en nada, quisiera saber si algún día, tendrás el coraje de regresar y de poner fin a este infierno que mata lentamente.
Y, mientras los días pasan, siento que te olvido, y mientras la noches pasan, siento que miento, que jamas podría sacarte de mi.
Es así mi vida, y ahora escribo, escribo porque duele, escribo por espero, escribo porque he vuelvo a sentir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario